Por Claudia Alvarez Ferreyra

Desde el 3 de abril los ocho trabajadores que realizan las tareas de seguridad, vigilancia y atención al público en el Hospital Enrique Romero decidieron acudir al lugar de trabajo “de brazos caídos”. Es decir, recurrieron a un paro como última medida para reclamar que les paguen sus sueldos y regularicen las condiciones de trabajo. Pasaron tres meses sin cobrar y no pueden sustentar sus hogares. Lejos de la respuesta esperada ahora los amenazan con un recorte de personal.

La empresa M&M de Luis Matorras fue subcontratada por el Ministerio de Salud Pública de la provincia para brindar el servicio de seguridad y vigilancia en el hospital público de El Quebrachal. Mantiene desde hace tres años a sus empleados en negro. Empezaron cobrando con un recibo de sueldo pero al poco tiempo dejaron de entregárselo. El reclamo del personal no es nuevo, ante las irregularidades de la empresa han realizado trámites antes y han debido recurrir al paro en otras oportunidades.

El jueves por la tarde el encargado de la empresa, Raúl Chavez habría ido a verlos, diciéndoles que levanten el paro y que “estaba todo arreglado” pero sin “ningún tipo de constancia” de que así fuera. Uno de los trabajadores comenta la situación y da cuenta de que recibieron amenazas de despido: “-el encargado- dijo que si hasta las 6 de la tarde no aceptábamos iba a tomar cartas en el asunto y nos iba a hacer un recorte de personal”.

Luego del encuentro con Chavez, los empleados decidieron llamar al dueño de la empresa, Luis Matorras y la respuesta fue aún peor: “si uds no levantan el paro, no van a tener ni un peso”, solo ofreció pagarles dos meses de los tres que les debe. Con respecto al tema del blanqueo les habría dicho: “conmigo eso no va”.

El empleado con el que consultamos expresó sobre la conversación con el dueño: “Nos trató re mal. Uno buscando una solución, diciéndole que venga hasta el hospital, que vamos a hablar pacíficamente para llegar a un arreglo pero él no busca eso… Nosotros estamos peleando por el blanqueamiento, queremos estar bien, ganar bien, tener una buena obra social y ya nos dio a entender que eso a él no le importa”.

Hasta el momento no ha intervenido en la situación el Ministerio de trabajo. Los trabajadores sostienen que llamaron por teléfono a la Delegación de Anta pidiéndoles que vayan a lugar pero no fueron.

Dicen que no recibieron tampoco respuestas por parte del Ministerio de Salud. Este medio consultó con el área de prensa del organismo y respondieron que: “el atraso se debió a la falta de presentación de los formularios 939 por parte del responsable de la empresa.
Ya desde el Ministerio se le liberó 2 de los 3 meses que se adeudaban. El atraso de debió a la falta de rendición de la empresa M&M”.

Continuarán las medidas de fuerza.
El personal sigue con el cese de actividades. Cumplen usualmente 8 hs y tienen tres horarios: de 6 a 14, de 14 a 22 y de 22 a 6. En estos días los ocho trabajadores vienen permaneciendo en el hospital y se acompañan durante las tres guardias.

Además del paro evalúan otras medidas. Tienen prevista una olla popular e invitar a todo el pueblo.

La misión Wichí Isidro Moreno manifestó en esta semana su apoyo a la protesta puesto que uno de los trabajadores es integrante de la comunidad.

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