País Policiales

Santiago del Estero | En Huachana, el cura Lébiana sostiene que la denuncia penal en su contra es una calumnia

El cura párroco Juan Lébiana realiza su descargo a raíz de una denuncia que radicó una familia en su contra donde lo acusan de haber intentado matarles. Su explicación es la siguiente:

“Después de un tiempo de pensarlo y rezarlo mucho, me pareció conveniente decir alguna palabra respecto de las noticias acerca de mi persona que fueron tomando estado público.
Hace 10 años que estoy a cargo del Santuario de la Virgen de Huachana, como sacerdote rector. Confieso que no ha sido tarea fácil, aunque sí muy hermosa por lo que implica estar sirviendo a la Virgen y nutrirme continuamente con la profunda fe de tantos devotos y peregrinos. En todo este tiempo han habido muchas dificultades que, con la gracia de la Virgen y el apoyo de muchas personas, hemos podido ir sorteando: robos a la Capilla chica, al Templo grande y al Templete, robos de elementos de los dos motores que generan luz a ambos lugares, roturas, pérdidas, críticas, calumnias, falsas acusaciones, y otras muchas más cosas que pocas veces he dado a conocer públicamente, pero que sí he compartido con mi Obispo.

Gracias a Dios, la hermosa experiencia de fe que se vive en Huachana ha sido de contrapeso a todo esto y me ha ayudado mucho para seguir adelante, encontrando un sentido a todos los palos en la rueda que he sufrido en estos años. Muchas veces, a causa de todo esto, quise bajar los brazos y me sentí muy incierto acerca de si estaba haciendo bien las cosas. Sin embargo, la constatación de los mismos padecimientos que sufrieron los anteriores sacerdotes rectores del santuario, me ayudó a confirmar que estaba en el camino adecuado.

Me da mucha pena y dolor el contemplar cómo, para algunos, la presencia de la Virgen en Huachana no es una fuente de gracia y bendición, sino una oportunidad para ganar dinero, cueste lo que cueste, y saciar su ambición desmedida.

Para aquellos que no saben, yo soy sacerdote de Buenos Aires que he venido por propia voluntad a Santiago del Estero, enviado por mi obispo en marzo de 2009, a fin de dar una mano a esta diócesis de Añatuya, tan necesitada de sacerdotes.

Desde entonces, el obispo de aquí me encargó la misión de atender la Parroquia de Santos Lugares, que consta de 55 comunidades rurales, entre las que se encuentra el Santuario de Huachana. Sin ánimo de caer en la arrogancia, confieso que he realizado esta misión con total entrega, dedicación y cariño. De ahí que me duela tanto lo que se está diciendo de mí en estos días.

En este tiempo, me han ayudado mucho estas palabras de la Biblia: Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. Endereza tu corazón, sé firme, y no te inquietes en el momento de la desgracia. Únete al Señor y no se separes, para que al final de tus días seas enaltecido.

Acepta de buen grado todo lo que te suceda, y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación. Porque el oro se purifica en el fuego, y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación (Eclo. 2,1-5).

Después de esta introducción, quisiera ahora aclarar algunas cosas respecto de la nota publicada por el diario digital Última hora y que ha sido reproducida en otros medios y viralizada en las redes sociales.
En primer lugar, la denuncia penal que existe contra mi persona es real. Para cuidar el buen nombre de la persona que la realizó y la que llevó adelante toda esta calumnia, prefiero no dar a conocer su nombre. Hasta el día de la fecha, aún no he sido citado por el fiscal a cargo para declarar acerca de lo que se me atribuye.

Paso a contar lo sucedido. El 31 de julio del año 2016 se presentó una persona con una documentación que decía respaldar sus dichos de ser la dueña del predio donde se celebra el triduo de la fiesta (lo que llamamos el Templete).

En ese entonces, en medio de tanta multitud y de tantas responsabilidades, no le di mucha importancia a ese suceso. Al año siguiente, para el 25 de julio, esta misma persona instala una carpa frente a las tranqueras de dicho predio y, acompañada por una persona que se decía seguridad privada, se dispone a cobrar el alquiler de todos los puestos comerciales que se instalan en las inmediaciones del Templete, aduciendo ser la dueña ya no sólo del predio del templete, sino de los terrenos en donde se encuentran la posta sanitaria, la escuela y la sede de la Comisión Municipal de Huachana. En esos días, esta misma persona ocasiona unos hechos de violencia con una pobladora de Huachana, donde la misma es empujada e insultada.

Estos hechos provocaron la indignación de los pobladores de la zona sur de Huachana (los que viven en las inmediaciones del Templete), que resolvieron organizarse espontáneamente a pocos días de comenzar la novena de la Virgen de este año 2018, para impedir el accionar de esta persona. Conviene aclarar que nunca se la había visto antes a dicha persona y que todo parecía indicar que era una oportunista más que aparecía para llevar adelante un apetitoso negocio.

Previendo estas dificultades y tensiones, el 3 de julio de 2018, durante la reunión llevada a cabo en casa de gobierno provincial, con las distintas áreas implicadas en el desarrollo de la fiesta, yo mismo le entrego en mano al Comisario Bustos (el responsable de la policía y seguridad para esos días de la fiesta), un documento con diversas sugerencias para el accionar policial, para tener en cuenta en los días de la fiesta. Este documento llevaba la firma mía y la del obispo de Añatuya y expresaba en el artículo 6, inciso c: hemos tenido problemas con una señora, que vive en La Banda y que viene solo para la fiesta. Ella dice ser dueña de todas estas hectáreas y estuvo cobrando a cada puestero acompañada por una persona que dice ser seguridad privada. Esto nos trajo muchos problemas y confusión, ya que se produjeron algunos hechos de violencia durante la misma fiesta. Y, a su vez, solicitaba la presencia policial para evitar los conflictos con esta señora que se dice dueña del lugar, estafando a la gente, violentándola y alterando la armonía que deseamos mantener (punto 2).

Este documento fue acompañado de una copia de la escritura del terreno del obispado donde se encuentra el Templete. Esta misma documentación fue entregada en mano, unos días después en una reunión en Huachana, el 19 de julio, a los jefes policiales encargados del operativo de seguridad de esos días de la fiesta: el jefe de Campo Gallo, el jefe de Suncho Corral y el jefe de Monte Quemado (Juarez), encargado principal de este operativo.

El sábado 21 de julio, esta persona se vuelve a instalar en el mismo lugar del año anterior, esta vez acompañada de 5 personas que se decían seguridad privada, con el fin de cobrar el alquiler de los terrenos que aún no habían sido cobrados previamente en su domicilio de La Banda. Fue ahí cuando los vecinos de Huachana se organizaron espontáneamente para impedir el accionar de estas personas. A raíz de unos forcejeos y cruces de palabras y, ante la ausencia del personal policial, (todo esto lo sé por dichos de la gente del lugar, ya que yo no estuve presente en esos momentos), decido viajar 47 kilómetros hacia Santos Lugares, en donde tenía señal de wifi para mandar un audio al Jefe de Monte Quemado, el Sr. Juárez, a las 14:42 hs., comentándole acerca de este conflicto y solicitando su presencia para evitar cualquier hecho de violencia. Al volver a Huachana y constatar la ausencia policial y la inminencia de algún enfrentamiento, decido ir a Manisnioj (a 12 km de Huachana), ya que en ese lugar había señal de wifi. Allí levanto la respuesta del Jefe Juarez y le vuelvo a solicitar su presencia a través de un audio enviado a las 18:00 hs, advirtiéndole del conflicto. Es bueno mencionar que todos estos contratiempos dificultaron mi presencia y atención sacerdotal de los numerosos peregrinos que en ese día arribaban al Santuario.
Lo sucedido después lo sé por dichos de la gente del lugar. El domingo 22 se produce este enfrentamiento donde, a causa de que esta señora con su vehículo casi embiste a una niña de 6 años, hija de un poblador de Huachana, los pobladores deciden reducir a estas personas y lograr que se fueran del lugar. Al instante de estos sucesos, se hizo presente el personal policial y la señora viajó a Campo Gallo donde radicó la denuncia contra mi persona en esa noche o al día siguiente, bien no lo sé.
Como se podrá concluir de todo esto, los dichos de la nota publicada en Última hora, nada tienen que ver con la realidad. Allí se dice que yo mandé a matar a una familia, sin embargo, ¿no suena extraño que mande a matar a alguien, avisando con anticipación y en reiteradas ocasiones al personal policial? Además, tomar estos dichos como ciertos, sería desconocer mi conducta y subestimar a los pobladores de Huachana que no actuaron por mandato de nadie, sino por propia decisión. Todo esto lo pueden confirmar si preguntan a los pobladores de Huachana y a la Sra. Comisionada Municipal de Huachana, Valle Gonzalez, que les podrán contar cómo sucedió todo.
Cabe destacar que los días siguientes, los pobladores se organizaron para cobrar un monto mínimo a los puestos comerciales para tener este fondo común a fin de pagar los gastos de abogados, viajes y demás contrariedades que esta persona les pudiera ocasionar. A su vez, decidieron emplear este fondo para realizar algunas mejoras en su paraje y para albergar mejor a tantos peregrinos que concurren a la fiesta. Es digno de mención también resaltar el gran apoyo que ellos han tenido de parte de los puesteros y comerciantes que esos días participaron de la fiesta.

No podemos dejar pasar este hecho histórico y fundamental de que los pobladores se hayan organizado para evitar que el dinero correspondiente al alquiler de sus propios terrenos, donde ellos viven cada día, trabajan y cuidan, no quede en manos de gente foránea y ambiciosa, oportunista y ladrona, sino en sus propias manos y para sus propias familias.
No quisiera alargarme más, simplemente quería defender mi buen nombre y contar cómo son las cosas. No guardo rencor hacia esta persona, ni hacia los que han divulgado con mucha liviandad y desconocimiento estos dichos. Sencillamente le pido a Dios: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. Doy fe del gran daño que se puede hacer inventando cosas, transmitiéndolas, comentándolas y compartiéndolas. Que todo esto nos ayude a reflexionar acerca del tiempo que a veces desaprovechamos y perdemos al estar detrás de estas cosas.

Agradezco de corazón a todos aquellos que me han hecho llegar en estos días su apoyo y aliento, me vinieron muy bien y los valoré mucho. A pesar del dolor que siento, encuentro mucha paz en mí y una extraña felicidad, en sintonía con esta frase de Jesús que dice: Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron (Mt 5,11-12).
Seguimos unidos bajo el manto verde de Nuestra Madre de Huachana.”

Padre Juan Ignacio Liébana
Rector del Santuario Virgen de Huachana
Diócesis de Añatuya (Stgo. del Estero)
22 de agosto de 2018

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *