El OVCM estuvo presente en J. V. González el viernes pasado, se trasladaron a la ciudad la Directora, Lic. Pía Ceballos con la asesora legal e integrante del equipo técnico, Dra. Flavia Garagorri. Dictaron dos talleres formativos en el Colegio Secundario 5098. Se implementaron en los turnos de la mañana y de la tarde. Las temáticas abordadas fueron la violencia contra las mujeres y los derechos del colectivo LGBTTTIQ.  Entrevistamos a Pía Ceballos, con quien conversamos además sobre la necesidad de implementación de áreas de género en los municipios.

¿Qué se abordó en los talleres?

Uno de los temas principales que abordamos con las adolescentes y jóvenes fue la violencia en el noviazgo. Las primeras relaciones que se presentan de vínculos afectivos se dan en la adolescencia, en la juventud, incipientemente es necesario tener alertas en relación a la violencia de género.  Pudimos ver los tipos de violencia, cómo operan los mensajes dentro de las primeras relaciones afectivas, cómo sé que me tengo que dar cuenta de estas alertas, cómo pedir ayuda a los adultos, de qué manera conozco buena información y de calidad teniendo en cuenta el marco legal. Saber que los/as adolescentes y jóvenes son sujetos de derecho, tienen el derecho a recibir información de calidad, no solo en salud sexual y reproductiva sino en educación sexual integral.

Hemos trabajado con dispositivos lúdicos que permitieron que los chicos y las chicas puedan contar experiencias y situaciones en torno a la violencia en el noviazgo, con los mensajes en el teléfono, de whatsapp, cuando otro joven te pide que pases una foto con tu ropa interior, qué pasa y cómo detectamos el tema de los celos, fueron algunas de las cosas que salieron y que nos permitieron deconstruir y poder decirle a las adolescentes de J. V. González, a las que vinieron a este colegio a la mañana y a la tarde, que tienen derecho y decir NO,  es importante cuando una persona no desea ser parte de una relación que genera conflicto, que genera violencia, hablamos de vínculo saludable,

En la otra parte del taller pudimos abordar, los derechos del colectivo LGBTTTIQ, hablamos del matrimonio igualitario y hablamos de la ley de identidad de género, planteamos cómo la diversidad sexual está presente desde hace muchísimo tiempo en nuestra vida cotidiana, en nuestra comunidad y cómo estas personas han sido arrojadas realmente a vivir a los márgenes de cualquier tipo de derecho que tienen otros ciudadanos que profesan el tema de la cuestión binaria o el tema de la heterosexualidad.

En ese sentido los chicos y las chicas de este colegio han participado activamente hablando no solo de acciones que han realizado para erradicar de esta escuela la discriminación, sino también la violencia hacia el colectivo de diversidad sexual y hacia las personas trans

¿Los/las/les adolescentes plantearon dudas?

Hay algunas dudas que han surgido. Dentro de este colegio hay un espacio de Consejería donde vienen dos veces a la semana médicos del hospital… Es una sala donde hay una mesa, hay una silla, hay cartelería en torno a un programa que se aprobó en el año 2012, de salud sexual y procreación responsable. Entonces desde el hospital mandan a estos profesionales, una médica y un psicólogo que vienen a hacer estas consejerías para sacar cualquier tipo de duda en lo que refiere a la salud sexual y reproductiva de los adolescentes. Lo que decían las chicas y los chicos en el taller, es que les costaba mucho ir, poder abrirse y establecer un vínculo de diálogo con estos adultos, con estos profesionales, que ellos sienten que van únicamente cuando tienen alguna situación como un anticonceptivo y que leS den una receta pero no lo ven como un espacio amigable donde el lenguaje sea comprensible para esos adolescentes y esos jóvenes

Surgió, no solo esta duda de poder generar una iniciativa, sino de poder articular iniciativa. Los chicos y las chicas de la mañana propusieron armar un grupo, de poder conectar con el movimiento de mujeres de Anta, para que estas chicas y estos chicos, se puedan seguir formando, puedan ellos mismos ser los multiplicadores de esa consejería.  En vez de que estén los adultos ahí haciendo ese espacio amigable, que sean ellas mismas y ellos mismos los que tengan ganas de poder transmitir a los otros chicos y chicas cómo cuidarse, cuáles son sus derechos, que ese espacio logre recoger esa apertura de diálogo que muchas veces los adultos no generamos. Y a su vez que tenga conexión con estos profesionales, las cosas que no logran resolver estos chicos y estas chicas, poder decir a los adultos y a las adultas y hacer un seguimiento en conjunto.

Me parece que es la forma incipiente en donde otros grupos, de otras localidades han venido teniendo existencia, trayectoria, años. De hecho, me hacer acordar a mi adolescencia, como yo comencé mi militancia por los derechos de la educación sexual y reproductiva, por los derechos a la salud sexual  y reproductiva, y tuvieron que ver mucho las instituciones como los colegios y creo que esto va a permitir que tenga no solo un legado para otras generaciones que cursan  sino una gran apertura que tienen que dar las localidades, que se está dando, en torno a cómo derribamos el patriarcado, cómo logramos derribar estas prácticas de violencia y discriminación, cómo logramos dar batalla frente a los acosos, frente a las situaciones de violaciones que son escandalosas en este departamento, cómo reducimos la tasa de mortalidad en las mujeres, cómo reducimos las tasas del embarazo en la adolescencia con niñas que son violadas por familiares directos o indirectos, cosas escandalosas que generan y que tiene que ver eso que sucede en el ámbito privado con lo que sucede en el ámbito comunitario y público donde todas las violencias están presentes.

Las instituciones necesitan seguir trabajando en pos de estas líneas, no solo con talleres sino con más campañas, con más compromiso. Necesitamos la mesa  que genere la articulación con el centro de salud, con el hospital, también que se dé con otros espacios.

Esta charla se hizo porque el Concejo deliberante, logró generar una discusión cuando vinimos la vez pasada y dijimos ¿uds qué están haciendo?. Si no lo hace la escuela alguien lo tiene que activar, y ahí todos los agentes del estado, en la intendencia,  el Concejo Deliberante, las escuelas, los juzgados, todos tienen que estar comprometidos para erradicar la violencia porque no se puede hacer solo de un grupo. Se necesita trabajar intersectorialmente, interdisciplinariamente, territorialmente, 3 conceptos claves para tener en cuenta los trabajos que hay que hacer para realmente modificar estas prácticas.

El Concejo Deliberante sin embargo todavía no aprueba un proyecto para la creación de un área de género en J. V. González…

Sin lugar a dudas es importantísimo que el concejo deliberante apruebe y que este municipio no solamente dedique presupuesto a ese espacio sino que se dé de una buena vez por todas. Para mí esto es político. Esto ya no es en términos, si ponemos de nombre área de las mujeres o si es el área de género o si es el área de la mujer y de la diversidad, es un tema político, se necesitan voluntades políticas. En el concejo deliberante deben aprobar una norma, la ordenanza que realmente cree el área de género y después otra lucha será cuando el intendente destine el presupuesto necesario, las personas necesarias pero lamentablemente hay un montón de situaciones de personas que están en situaciones de violencia que no pueden viajar a la ciudad para tener una atención, que no pueden dedicarse, venir y hacer los talleres acá. Necesitamos que el municipio se ponga las pilas y comience a trabajar en estos temas que no es un tema menor, porque ya se aprobó la prórroga de emergencia en nuestra provincia por violencia de género. Entonces el municipio, los concejales, tienen que crear el área de género y abordar esta problemática que lamentablemente está muy arraigada no solo en nuestra provincia sino  en Argentina y el mundo.

Han venido varias veces a este municipio, ¿han logrado hablar con el intendente? ¿Cuáles han sido las respuestas para la demanda de creación de un área de género?

La respuesta que hemos recibido en aquel momento  ha sido que iban a trabajarlo, que iban a aprobarlo. Siempre hemos tenido una apertura al diálogo con los concejales, no con todos pero sí con algunos. Y con intendencia hemos tenido diálogo con las personas que se acercaron a la primera capacitación que dimos de forma abierta a la comunidad

¿Con Adelina Cuellar, la directora de Acción Social, hablaron?

Algunos se han sentido interpelados y a otros todavía no les hizo ruido que hayamos venido y hayamos generado esta demanda que no es nuestra sino de las propias mujeres que están acá, de la propia diversidad sexual que está acá en el departamento, en el municipio. Nosotras recomendamos a los 60 municipios de Salta la apertura y creación con presupuesto de las áreas de género en todos estos municipios pero que sin lugar a dudas no depende de nosotras sino de esta voluntad política, vamos a seguir insistiendo, a seguir armando recomendaciones, vamos a seguir diciendo que creen esta área, no por nosotras, sino porque hay una política pública, porque hay leyes, marcos, porque necesitamos abordar, se nos mueren las mujeres, las mujeres tienen situaciones de violencia, necesitamos que se active y que se cree.

Este va a ser nuestro tercer año donde estamos llamando la atención a muchísimos municipios donde no han generado ningún tipo de acción a favor de los derechos de las mujeres.

¿Tienen estadísticas de los municipios que han creado áreas de género?

Desde 2016, 2017, 2018 tenemos datos que fuimos recogiendo, que fueron mandando los municipios, también datos del poder ejecutivo. El año pasado teníamos menos de la mitad de los 60 municipios que habían logrado la creación del área. Este año se consiguieron muy pocos espacios pero algunos muy importantes como en Orán, un espacio específico del área de la mujer, del área de género también y donde hace poco se aprobó una ordenanza de cupo laboral para las personas trans. En Tartagal que ya contaba con  un gabinete logró perfilar ya un equipo interdisciplinario e intersectorial con un área más definida dentro de desarrollo social. También otros municipios de los valles que han dado lugar a estos espacios de la creación del área de género, no son muchos pero sin embargo seguimos nosotras de a poquito reconociendo a aquellos municipios que han creado la apertura y también diciendo “estos no son”. Este año va a salir en un cuadro donde van a aparecer cuáles son los municipios que no han dado lugar a las creaciones del área y cuáles sí y qué es lo que se destina porque con una sola persona no alcanza, necesitamos equipos interdisciplinarios, intersectoriales, con presupuesto, que logren realmente generar una diferencia de estos espacios, dentro de los municipios.

Dentro de lo que  es Anta, en los municipios de Las Lajitas y  Apolinario Saravia han atendido a la demanda de creación de áreas de género pero aún no lo hicieron en  J. V. González, General Pizarro y El Quebrachal.  Ya hablamos de la situación de J. V. González, respecto de las otras dos localidades, ¿han podido coordinar alguna acción con las autoridades, hablar con los intendentes?

Nosotras hemos mandado a principios de este año nota al presidente del Foro de intendentes, hemos mandado y hemos hecho llegar a todos los intendentes para hacer una primera reunión, para poder entregarles el informe, para poder hablar de sus municipios porque no hemos estado recibiendo información de algunos. Cuando mandamos notas, interpelamos y preguntamos “han creado área, cuál es el espacio que se destina, cómo abordan la violencia contra las mujeres, a donde deriva, la respuesta es nula. Entonces eso va a aparecer reflejado en nuestro monitoreo este año, que no hemos tenido respuesta de un montón, no solo de municipios, sino de funcionarios/as. Recabamos datos pero cuando no nos envían evidentemente algo está sucediendo en esos lugares.

No hemos podido llegar a El Quebrachal, sí hemos llegado a Pizarro también con un taller en torno a las infancias trans porque ahí la demanda de las mujeres vino a raíz de que no solamente querían que abordemos el tema de la violencia sino el tema de qué pasa con las infancias trans. Pudimos dar una capacitación a docentes en el caso de la escuela de Pizarro. Con el municipio no hubo ningún otro tipo de relación, nosotras intentamos establecer las relaciones para hacer un fortalecimiento institucional. El OVCM hace el fortalecimiento, al llegar y capacitar a los equipos, es importante que no solo conozcan el marco legal sino como encontrar apertura de trabajo de los espacios de las áreas de género, incluyendo generar un plan de acción, un programa, pedir presupuesto, ver que otras líneas de acción hay como el Instituto Nacional de las Mujeres donde hay una línea que fortalece económicamente a los municipios. Lograr activar un trabajo en red implica tener dentro de las áreas de género a personas responsables, que luchen en contra de la violencia a las mujeres pero también generando acciones y políticas públicas realmente que modifiquen la vida de esas personas que viven en la comunidad hablando no solo de la violencia, sino del género a nivel comunitario.

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