Alrededor de las 23hs, la terminal de J. V. González quedó a oscuras. Personal de Edesa trabajaba en el lugar. La gente comentó que hubo un chisperio y se cortó la luz.

(La terminal)

Desde Edesa, uno de los empleados, informó que se cortó un cable, al parecer por la lluvia, y no aportó más datos exigiendo una credencial de periodista para responder a preguntas que debía haber contestado a cualquier vecino/a. (¡No se entiende tanto hermetismo por un cable cortado!).

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