(Por Claudia Alvarez Ferreyra)

La crónica de un medio salteño recuerda un feminicidio ocurrido en la localidad de Las Lajitas el 16 de septiembre de 2009.

Poco se habla de los feminicidios que suceden en situación de prostitución. En este caso vemos como están presentes las condiciones estructurales de pobreza, marginalidad y desigualdad de género, lo que deja a las mujeres poco margen de libre decisión y las pone en un estado de vulnerabilidad ante la violencia machista. “Lo cierto es que la prostitución es una actividad altamente precarizada a donde llegan las mujeres que no han tenido oportunidades, o con mucha necesidad. Es la expresión más antigua del patriarcado que se ha perpetuado para controlar la sexualidad y los cuerpos de las mujeres, y también sus vidas” dice un artículo de Teresa Ulloa Ziáurriz (La intersección entre feminicidio y prostitución).

Nancy Elizabeth Vera tenía apenas 21 años. Cuando la asesinaron “todavía no existía la figura de femicidio por ello no está catalogado como tal, pese a tener todos los agravantes de violencia machista necesarios. Ella era prostituta y encontró la muerte en manos de un energúmeno que creyó ser dueño de su cuerpo”, dice el medio Que Pasa Salta.

Nancy era una de las tantas jóvenes salteñas que se encontraba en situación de prostitución. El feminicida fue un “cliente” o mejor dicho un prostituidor, Diego Ceferino Gutiérrez, de 28 años, oriundo de Buenos Aires.

Gutierrez había “contratado servicios” de Nancy Vera y de otra joven. Las había conocido en un local nocturno. Ya en su camión, Gutierrez quiso obligar a la víctima a prácticas sexuales no consensuadas ni acordadas. La joven expresó su negativa y en una desprotección absoluta el feminicida la golpeó hasta provocar su muerte. El prostituidor no vio a Nancy como a una persona sino como a un objeto sexual y su machismo le llevó a creer que podía violentarla y matarla.

¿Quién es prostituidor? plantea un artículo Mª José Barahona Gomariz
“es aquel varón que paga por el uso/abuso de la genitalidad de la mujer u otras partes de su cuerpo a fin de obtener placer, dentro de una prostitución entre adultos heterosexuales. Placer que instrumentalizado a través del sexual es en simultáneo o en primacía psicológico. Placer psicológico en el ejercicio del poder en una situación asimétrica, estando caracterizada porque el ser prostituidor es una opción mientras que el ser mujer prostituida es una obligación, o para aquellos que les suene totalitarista, el ser mujer prostituida tiene un grado mínimo de voluntad, de libertad, es una voluntad restringida delimitada por coacciones (estructurales, microsociales y/o individuales), y por tanto, la acción se convierte en forzada/forzosa”.

Para Kathleen Barry la prostitución es una construcción social reveladora de prácticas, ideas, actitudes y comportamientos que desconocen los derechos humanos y son parte de una organización social destinada a perpetuar la dominación del varón sobre la mujer, y de los que tienen más medios sobre los desposeidos.

La crónica policial da detalles que no se van a reproducir aquí. Hasta en los últimos minutos de vida de la mujer las condiciones estructurales  de la salud pública fallaron. Un adolescente que pasaba por el lugar habría sido el que llamó a la policía al encontrar a la joven aún con vida, en el suelo convulsionando “la ambulancia llegó en unos minutos, pero sin paramédicos. Sólo el chofer”, dice QPS. “Nadie pudo salvar a Nancy. La autopsia arrojó como causa de muerte un traumatismo abdominal cerrado”. La Policía demoró a Gutiérrez y a la otra joven, junto a dos camioneros y una tercera chica que también se encontraba en situación de prostitución, aunque los cuatro últimos fueron liberados poco después.

En la requisa al camión Ford que conducía Gutiérrez, perteneciente a una empresa de transporte santafesina, fueron halladas botellas de alcohol, prendas de vestir y cabellos de la víctima, de acuerdo con lo informado. El asesino quedó preso desde ese momento en la Unidad Regional 5. No se conocen públicamente más detalles de la condena por el feminicidio de la joven.

El feminicidio por prostitución es un crimen frecuente en las sociedades patriarcales. Sin embargo las estadísticas de asesinatos de mujeres por razones de género no lo visibilizan destaca una investigación de feminicidio.net sobre estos casos en España. “Mostramos apenas la punta de un iceberg representado en la extrema crueldad con la que acabaron sus vidas estas mujeres. En la mayoría de los feminicidios por prostitución cometidos por hombres y registrados en Geofeminicidio, los asesinos tuvieron un ensañamiento brutal con el cuerpo de las víctimas y en todos los casos ellas se enfrentaron a ese momento del final en un estado de vulnerabilidad social y/o legal”.

Sonia Sanchez (argentina) y Maria Galindo (boliviana), ambas sobrevivientes de prostitución, y militantes abolicionistas son autoras del libro “Ninguna mujer nace para puta”. Sostienen: “ la prostitución no es un trabajo, es la violación de los derechos económicos, sociales y culturales, por lo tanto la cadena de proxenetismo comienza en el Estado, que vulnera y viola sus derechos, sigue con los proxenetas y termina con los varones prostituyentes que son nuestros padres, hermanos, maridos, curas confesores, pastores evangélicos, jueces y políticos. En realidad todas y todos somos cómplices por acción u omisión de que haya una persona prostituida”.

Este 2 de diciembre fue el día por la abolición del sistema prostituyente.

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