Ayer hubo una máxima que sobrepasó los 36 grados. Por la mañana la fila para acceder a los cajeros del banco Macro era extensísima y ocupaba las dos veredas de la calle.

La vereda donde se encuentran los cajeros del banco Macro, no tiene sombra, salvo un arbolito que se ve en la foto y otro casi en la esquina que ofrecen un mínimo refugio. La gente en esta época de primavera- verano debe esperar debajo del sol y ante temperaturas de calor extremo. Pese a que la situación ya ha sido expuesta en los medios de comunicación, las autoridades del Macro no han tenido la voluntad de mejorar estas condiciones para sus clientes.

La cola continuaba ayer en la vereda del frente donde al menos no daba el sol. Esas largas filas dan cuenta de que siguen faltando cajeros en la ciudad.

Con un poco de “humanidad” desde el banco podrían mejorar la situación para sus clientes.

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