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Apolinario Saravia | Reclaman celeridad a la justicia por una usurpación

Los damnificados esperan con premura que la justicia resuelva el litigio. La familia le compró el terreno en agosto de 1990 a Eduardo Medina, pero nunca lo escrituró.

Lo usa para la tenencia de animales y extracción de frutos de los árboles. Se hacen cargo del pago del agua. “Los hijos de los vecinos de 30 años de mis padres se metieron en el terreno pero nadie vive ahí.

“Teníamos una casilla de madera que seis años atrás mi papá comete el error de prestarle a un amigo que se llama Eduardo Tejedor, para que cuide sus gallinas y es quien les cede la posesión del terreno a las otras cinco familias, que solo pusieron carpas pero no viven ahí”, relató Guadalupe Haro, hija de Carlos Haro, comprador del lote.

“Tejedor tenía intenciones de comprarnos el lote, pero nos ofrecía poco. Cuando se dio cuenta que no teníamos intenciones de venderle comenzaron los problemas. Le mandamos carta documento para que nos devuelva la parte que le prestamos y no nos contestó”, afirmó Haro, que acusa a las familias Álvarez, Heredia y Romanode usurpar el terreno.

Desde que radicaron las primeras denuncias a principio del 2017, la familia Haro que reside en el  barrio Fonavi, al frente del terreno en cuestión, pasó por muchas situaciones de violencia y de enfrentamiento con los supuestos usurpadores.

Entre las situaciones de violencia, Guadalupe contó que las familias usurpadoras la amenazaron con tirarle abajo la casilla de madera y que los sacarían del lugar. Carlos Haro y su esposa están enfermos producto de la avanzada edad que tienen.

En abril pasado, denunció que  a su hijo quien formó pareja y montó una casa prefabricada en el terreno para vivir ahí, le robaron todas sus pertenencias, desde colchón hasta mesas y ropa. También le pusieron candado al portón de ingreso. “Ellos (los usurpadores) hacen lo que quieren en el terreno.

Una de las Heredia me amenazó diciéndome que van a tirar la casilla. Sacaron las carpas, acopiaron ladrillos e hicieron tres pilares de la luz. También agredieron a mi hijo. Se tomaron la atribución de conectarse una manguera del agua que nosotros pagamos para su uso personal”, disparó Haro.

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