Derechos Humanos El Quebrachal

El Quebrachal | Violencia Institucional contra wichis: “Nos decían ahora griten matacos sucios, matacos muertos de hambre”

Los cuatro varones wichi detenidos fueron liberados ayer alrededor de las 19.30hs. La decisión del fiscal Gonzalo Gomez Amado fue imputarlos junto a tres mujeres de la comunidad, por“lesiones, daños, amenazas y resistencia a la autoridad” que les adjudica la policía. Permanecieron incomunicados, permitiéndose el domingo alrededor de las 16hs la entrada del cacique Felix Moreno a verles. El juez Héctor S. Guzmán afirmó que él en ningún momento ordenó la incomunicación. Los/las wichi manifiestan haber sido víctimas del accionar policial en el que resultaron golpeados y heridos con bala de goma, y presentan lesiones a la vista.

Al consultar con Guillermo Velardez acerca de las circunstancias de su aprehensión relata: “Se ha portado mal la policía en la detención de nosotros. Después cuando nos han traído a la comisaría ha sido peor. A mí me han azoteado cuando me han cargado en la camioneta”. Dice que le pegaban cachetas en la cara “y en las costillas me pegaban”. “Ellos no tenían por qué pegarnos, nosotros no habíamos hecho nada, ellos fueron a faltar el respeto, por eso respondimos, tampoco nos íbamos a dejar pegar. Declara que se defendieron para que les dejen de pegar. En la comisaría también manifiesta que hubo golpizas. Al preguntarle sobre la acusación que les hizo la policía por lesiones y daños a móviles, desmiente que haya sido así, “a la policía nosotros no le hemos hecho nada, yo que sepa no hemos lesionado a ninguno”.

Pedro Ponce explica: “Me sacan del fondo de la casa. Estaba sentado con mi tío”… Dice que los agarraron y los llevaron, “a mí me han pegado, chirleado, me han pateado, a los otros también, a los otros les pegaron con una linterna”. Manifiesta que fueron golpeados: “Entraron ´haciendo tiros´… nos quedamos quietos, nos tiramos en el suelo… Nos sacaron ahorcando. Cuando nos tiraron en el móvil nos decían ¿qué no son machitos matacos de mierda?”.

Daniel Moreno narra respecto a cuando lo llevaron: “Estaba en el domicilio, nos han ido a sacar de adentro, hicieron tiros… Expresa que le habrían pegado a su primo que iba pasando por el lugar. En la comisaría menciona que los habrían tirado afuera a un costado del calabozo “nos pegaban patadas. Eran varios, a Guillermo le han pegado mal ahí. Se reían, de sentados les pegaban y los pateaban a los otros”…Nosotros queríamos salir al baño, no nos dejaban, se burlaban, recién hoy pude ir en J. V. González como a las 3 de la tarde, todo eso hemos tenido que aguantar”. Sobre los motivos de la detención comenta: “No nos decían nada, no sabíamos porque estábamos detenidos. Recién en J. V. González en la audiencia de imputación se enteraron de las causas “nos decían -que es porque- nosotros le hemos pegado a ellos – a los policías, pero nada que ver”.
Diego Moreno manifiesta “me pegaron en la cabeza, me sacaron del fondo”. Sobre lo sucedido dice que la policía le preguntaba por un supuesto problema del que él no sabía nada. Es el único que dice que no fue golpeado durante las horas de detención en la comisaría pero comenta que a sus compañeros sí.

Ana Orquera fue una de las mujeres detenidas. Ella comenta que el problema empezó cuando estaban su hermana, una amiga y otros chicos afuera. Cuenta que la policía llegó pidiendo sus datos, nombre y DNI, la hermana les habría dicho “¿pero por qué si no estamos haciendo nada?, ya nos vamos a dormir”. “Nos decían, ´no, ya nos dan´. Han empezado a gritarnos y vino una policía femenina, Gabriela Veleizán, le pegó una cachetada a Daniela Ledesma (que terminó internada)”, expresa. Según su versión una de las mujeres policías habría dicho “pedí refuerzos, que los caguen matando a estos matacos porque siempre hacen problema”… Detalla: “Empezó a llegar infantería, muchas camionetas, se reían y después han empezado a andar casa por casa, metiéndose, tirando tiros, yo estaba grabando todas las cosas y me han quitado el celular y me han llevado presa, encima me han pegado, el oficial, una chica, toda la noche se han reído de nosotros, ´yo he pegado a un mataco así´, decía uno. Cuando nos han llevado presos decían “ahora griten matacos sucios, matacos muertos de hambre”… “Los chicos se metían en la heladera, debajo de las camas, los ancianos estaban descompuestos, después nos han llevado, se burlaban más y nos han pegado…En esa misma noche se han puesto de acuerdo todos los de la policía, han hecho denuncia, decían cómo iban a decir, han llamado al Dr Rojas para que nos revise, y decía ´no, uds no tienen nada´. -Hay- una oficial que dice que está lesionada pero – los/as policías- iban de tres o cuatro y pegaban a las mujeres, -ellas- se defendían” Hay muchos que están golpeados- en la comunidad- y no quieren hablar porque tienen miedo de hablar, tienen miedo a la policía, algunos no quieren ir a al hospital. Necesitamos que vayan a investigar, a ver cómo están porque no tenemos respuestas, no nos hacen justicia, nos discriminan, de matacos… No nos vamos a quedar callados con lo que nos han hecho, ¿y si moría un chico qué iba a ser?…Estaban descompuestos/as los padres, las madres al ver cómo les pegaban a los hijos injustamente. No sé si andaban tomados – los policías- hay veces que andan tomados. Y agrego otra cosa, donde ven a los chicos del barrio ya se van directamente y los chicos salen corriendo porque ellos los agarran a los balazos, no van a boliches, no salen, únicamente dan vueltas ahí en el barrio.

En las horas de detención, cuenta que sus familiares iban a verles, expresa que habría escuchado al personal policial femenino reírse y decir “ahí viene una mataca, esas matacas son bien lieras, yo no las quiero, eso decía la femenina que me ha quitado el celular y me ha borrado los vídeos y las fotos que tenía… Ahí tenía grabadas todas las injusticias que les estaban haciendo a mis hermanos aborígenes, no han tenido piedad”. “Discriminan y lo único que hacen es burlarse”. Dice que la obligaron a dar la contraseña del celular, mediante amenazas “les pegaban a los chicos, me decían si vos no hablas les seguimos pegando… Me tiraban del cabello ”. Expresa que hubo golpes dentro de la comisaría “ahora tirá piedras, mataco sucio, decían, a los golpes, patadas, agarraban de los pelos, uñaban… Tenemos muchos golpes nosotros. A mí me duele la cabeza de tanto que me agarraban del cabello, el oficial me pegaba cachetadas. Los chicos eran los que más golpeados estaban… No les querían dar ni agua”

Dice que es la segunda vez que la policía comete apremio, en otra ocasión ya habrían entrado a la casa del cacique y le habrían hecho bajar la música: “nos rompieron todas las cosas del barrio, no tenemos trabajo, nos han roto los televisores…”. Y además resalta que cree que la policía se encontraba alcoholizada esa vez.

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